17/06/2012 (17:00 h)
Wozzeck, 1925, es una de las grandes óperas del S. XX. Narra la trágica historia de un pobre soldado, explotado y humillado por su entorno hasta el punto de no tener otra salida que el asesinato y la autodestrucción.
Alban Berg escribió personalmente el libreto sobre una obra de Georg Büchner de 1836, basada en un caso judicial real. La amarga experiencia del compositor durante la Primera Guerra Mundial le llevó a sentirse identificado con el protagonista de la acción y a componer su propia obra.
Wozzeck de Calixto Bieito pretende recuperar la capacidad de impacto que sintió Berg, volver a la esencia de una obra que contempla como un viaje al horror interior de un individuo perdido en su primitiva lucidez. El resultado no pasa inadvertido, controvertido y visualmente sobrecogedor. Emplazado en un ambiente gris, caótico y postindustrial, Bieito le da un matiz contemporáneo a la perturbadora y espeluznante intensidad de la obra maestra de Alban Berg. El drama se enfatiza por el estupendo elenco de cantantes bajo la batuta del veterano Sebastian Weigle.
Instituto Cervantes (Pekín)